Monumentos imprescindibles

Catedral de Sevilla patrimonio de la humanidad

Escrito por guías oficiales

Título: Catedral de Sevilla la gótica más grande del mundo Patrimonio de la Humanidad

Descripción: La Catedral de Sevilla, la catedral gótica más grande del mundo, Patrimonio UNESCO desde 1987, junto a la Giralda y el Archivo de Indias.

La Catedral de Sevilla se encuentra en el marco histórico de la ciudad, entre el barrio de Santa Cruz y el río Guadalquivir, y en un radio de 100 metros comparte entorno con los Reales Alcázares y el Archivo de Indias.

Es la catedral gótica más grande del mundo y, por tamaño, el tercer templo tras la Basílica de San Pedro del Vaticano y la Iglesia de San Pablo en Londres. En 1987 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

HISTORIA DE LA MEZQUITA ALHAMA A LA CATEDRAL GÓTICA

Antes de ser catedral, este lugar fue la gran mezquita Alhama de Sevilla. En 1172 el califa almohade Abu Yaqub Yusuf ordenó su construcción y se terminó en 1198. Era un edificio de planta rectangular, de 113 x 135 metros y 15.500 m², algo menor que la mezquita de Córdoba, pero mucho mayor que el resto de mezquitas de Al-Ándalus.

De aquella mezquita se conserva parte del patio que estaba rodeado por pórticos y, sobre todo, su antiguo alminar, hoy la Giralda, reutilizado como campanario. Dentro, la sala de oración ocupaba aproximadamente el 60% del conjunto y se organizaba en 17 naves separadas por arquerías sostenidas por pilares de ladrillo, con una nave transversal junto al muro de la quibla.

Recordando su valor arquitectónico, tras la conquista cristiana de Sevilla en 1248 por Fernando III, la mezquita se convirtió en templo cristiano y durante un tiempo se respetó su estructura. Ya en 1401 se lanzó la idea de levantar un edificio nuevo a una escala nunca vista, y a comienzos del siglo XV empezó la demolición de la antigua mezquita para construir la gran catedral gótica. Las obras del nuevo templo se iniciaron en 1433 y avanzaron con distintos maestros hasta culminar elementos clave como el cimborrio en el siglo XVI.

LO IMPRESCINDIBLE DEL INTERIOR RETABLO MAYOR CORO Y CAPILLA REAL

Dentro de la Catedral de Sevilla, la primera gran referencia es la Capilla Mayor, que ocupa un tramo de la nave central. Aquí se entiende por qué se habla de un templo inabarcable: estás en el corazón litúrgico del edificio y, a pocos pasos, empiezan a encadenarse las piezas clave.

El protagonista absoluto es el Retablo Mayor, de estilo gótico-mudéjar, considerado el más grande de la cristiandad. Se realizó por fases durante casi un siglo, entre 1482 y 1564, siguiendo las trazas de Pyeter Dancart, con la participación de maestros como Pedro Millán, Jorge Fernández Alemán, Alejo Fernández, Roque Balduque, Juan Bautista Vázquez el Viejo o Pedro de Heredia.

Frente al retablo se sitúa el Coro, también gótico-mudéjar, con una sillería trabajada entre los siglos XV y XVI. En este conjunto destacan además las rejas de hierro y los púlpitos del siglo XVI, obras de Fray Francisco de Salamanca, que enmarcan visualmente la zona.

Y si hay un espacio que conecta historia y ciudad, ese es la Capilla Real, concebida como panteón: aquí están la Virgen de los Reyes, con su altar, y los sarcófagos de Fernando III y Beatriz de Suabia, además del de Alfonso X. Ante el altar se conserva la urna de plata dorada y cristal con el cuerpo incorrupto de San Fernando, que se muestra cada 30 de mayo.

TESOROS ARTÍSTICOS Y MAUSOLEO DE CRISTÓBAL COLÓN

La Catedral de Sevilla no se entiende solo por su tamaño o su arquitectura. El propio texto del cabildo lo deja claro: por la cantidad de obras que conserva, más que una catedral, puede vivirse como un espacio casi museístico.

Entre sus tesoros artísticos destacan las pinturas de Bartolomé Esteban Murillo, pintor sevillano del siglo XVII, junto a obras de Zurbarán, Goya y Pedro de Campaña, entre otros.

Y hay una pieza que muchos vienen buscando de forma directa, el Mausoleo de Cristóbal Colón. Es obra de Arturo Mélida y se encuentra en el brazo derecho del crucero. Aquí reposan los restos del famoso descubridor de América.

LA GIRALDA DEL ALMINAR ALMOHADE AL CAMPANARIO

La Giralda fue el alminar de la antigua mezquita almohade y es una de las piezas que han llegado hasta hoy de aquel conjunto. Con el paso del tiempo se aprovechó como campanario, y por eso su presencia está tan ligada a la historia del edificio: es el elemento que conecta de forma más visible la etapa islámica con la catedral cristiana.

En la visita actual, el acceso a la Giralda se hace de forma conjunta con la Catedral de Sevilla, así que se entiende como parte del mismo recorrido.

HORARIOS ENTRADAS Y ACCESO GRATUITO

La visita es conjunta con la Catedral de Sevilla y el acceso a la Giralda.

De lunes a sábado, el horario general es de 10:45 a 17:00. Los domingos, la visita es de 14:30 a 18:00.

En verano, de lunes a sábado se amplía a 10:45 a 18:00, con taquilla hasta las 17:00. En julio y agosto (excepto los días 17 y 25 de julio), el horario pasa a 10:30 a 18:00, también con taquilla hasta las 17:00. Los domingos de julio y agosto se puede visitar de 12:00 a 18:00, con taquilla hasta las 18:00.

Cierres: 1 y 6 de enero y 25 de diciembre. Días de horario reducido, de 11:00 a 13:00: 5 de enero, 24 de diciembre y 31 de diciembre.

Hay horario gratuito los domingos de 16:30 a 18:00, reservando anteriormente online.

Las entradas, la general, 13€, y la reducida 7€ para pensionistas y estudiantes de hasta 25 años. Gratuita para naturales o residentes en la Diócesis de Sevilla, menores de hasta 13 años acompañados de un adulto, personas con discapacidad con grado superior al 65% (con acompañante gratuito si es requisito indispensable) y desempleados.

CURIOSIDADES Y LEYENDAS DE LA CATEDRAL

Una de las historias más llamativas es la de los regalos que terminaron quedándose en el templo: dentro de la catedral se conserva un colmillo de elefante y un cocodrilo disecado. La explicación que se cuenta es que el sultán de Egipto los envió a Alfonso X el Sabio como parte de un intento de alianza matrimonial, junto con otros obsequios, y aunque aquel enlace no salió adelante, los regalos permanecieron en Sevilla.

También hay una curiosidad poco conocida sobre el propio edificio: en 2006 se descubrió que sus bóvedas se dilatan varios centímetros cada día por los cambios de temperatura, un movimiento que se ha comparado con una respiración. Lejos de ser un problema, se interpreta como una ventaja estructural porque demuestra margen de movimiento ante esfuerzos.

Otra anécdota curiosa es que la Giralda tiene una réplica en Kansas City, fruto del hermanamiento entre Kansas y Sevilla, una forma simbólica de llevar la imagen del campanario sevillano al otro lado del Atlántico.

Y hay un detalle arquitectónico que sorprende a muchos: aunque se suele hablar de catedral gótica, su planta no sigue el esquema típico de la cruz latina. Se explica por su origen, ya que se construyó sobre la antigua mezquita mayor, y por eso en espacios como el Patio de los Naranjos o la Puerta del Perdón se aprecia esa huella.

Por último, en las inmediaciones se ven unas cadenas que marcan un límite histórico entre la jurisdicción de la ciudad y la de la Iglesia. Según se cuenta, quienes cometían delitos no muy graves podían refugiarse en la catedral buscando amparo bajo las normas eclesiásticas.

RECORRIDO GUIADO POR LA CATEDRAL DE SEVILLA

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La visita te ayuda a encajar la historia como qué queda de la mezquita almohade y cómo se levanta después la gran catedral gótica. En el recorrido se ponen en contexto los puntos imprescindibles de la Capilla Mayor, el Retablo Mayor realizado entre 1482 y 1564, el Coro, la Capilla Real con el panteón de Fernando III, Beatriz de Suabia y Alfonso X, y el Mausoleo de Cristóbal Colón.